Excursión a Abu Simbel

Cuando íbamos a viajar a Egipto, todo el que había estado nos recomendaba especialmente hacer una excursión a los templos de Abu Simbel. Decían que eran uno de los lugares más bonitos y con más encanto de Egipto, más que visitar las míticas pirámides de Gizeh. Así que hicimos caso a las recomendaciones e hicimos la excursión a Abu Simbel.



Si se hace un crucero por el Nilo, cuando se llega a Asuán se hace la excursión a los templos de Abu Simbel. Para llegar hasta allí, se hace en caravana porque hay que atravesar el desierto y dicen que es peligroso. Por eso, las excursiones se hacen escoltados por militares.

Hacia las 2.00 horas, hay que dirigirse hasta el punto en el que se parte hacia Abu Simbel. Varios autocares están listos para llevar a los turistas hasta Abu Simbel que se encuentra a unos 300 km de Asuán (a 900 km de El Cairo), junto con varios militares y policías y sus metralletas. La verdad es que la estampa puede llegar a impresionar un poco.

[caption id="attachment_5957" align="aligncenter" width="640"]Amaneciendo en Abu Simbel Amaneciendo en Abu Simbel[/caption]

Poco antes de las 3.00 horas la caravana se pone en marcha. Como es tan temprano, la mayoría de los turistas irá durmiendo. Si la noche es cerrada, no se verá nada, hasta que el sol comienza a asomar tímidamente por el horizonte. Dicen que en el desierto que se atraviesa se pueden ver espejismos, pero eso lo podremos ver mejor a la vuelta, cuando el sol ya calienta bien.

Unas tres horas y pico después se llega al destino. El viaje puede ser un poco paliza por las horas tempraneras a las que se parte y porque nada más visitar los templos, se regresa a Asuán. Cabe la opción de madrugar un poco menos y hacer el trayecto en avioneta. Pero compañeros de viaje que lo hicieron cuando nos reencontramos con ellos después nos dijeron que no es nada recomendable salvo que se quiera vivir una aventura con la incertidumbre de si el avioncito llegará al aeropuerto. Y es que la avioneta que les tocó era muy pero que muy vieja y no parecía demasiado seguro volar con ella.

También es posible visitar los templos si se realiza un crucero por el Lago Násser. En este crucero, el barco para justo en la puerta de los templos.

¿Qué es lo que hace que Abu Simbel sea tan especial?


Los templos de Abu Simbel se encuentran cerca del Lago Násser, aunque originariamente estaban cerca de Asuán, en territorio Nubio. Cuando construyeron la presa de Asuán, ante el riesgo de inundación se los llevaron al emplazamiento actual piedra a piedra entre 1964 y 1968. En la construcción de dicha presa ayudaron muchos países a evitar que joyas del Antiguo Egipto desaparecieran. Por eso, Abu Simbel está donde está ahora. También como agradecimiento a esa ayuda, Egipto regaló algunos de sus templos. Un ejemplo es el Templo de Debob que nos encontramos en Madrid.

[caption id="attachment_5954" align="aligncenter" width="640"]Templo de Ramsés II en Abu Simbel Templo de Ramsés II[/caption]

Este complejo arqueológico de Abu Simbel fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979. Se construyeron durante el reinado del faraón Ramsés II en el siglo XIII a.C., como un monumento dedicado a él mismo y a su mujer Nefertari para conmemorar su victoria en la batalla de Qadesh y mostrar su poder a los nubios. Fueron excavados en la roca.

En Abu Simbel nos encontramos dos templos. El mayor de ellos está dedicado a los dioses Ra, Ptah y Amón. En la entrada reciben al turista cuatro enormes estatuas de Ramsés II sentado, esculpidas en la roca, con la doble corona del Alto y Bajo Egipto. A los pies de estas estatuas hay otras más pequeñas en las que se representan diversos miembros de la familia del faraón como su mujer Nefertari, su madre, y algunos de sus hijos.

El templo fue construído con una orientación especial: en los días 21 de octubre y 21 de febrero (61 días antes y después del solsticio de invierno), los rayos solares entran en el santuario hasta el fondo del templo e iluminan a tres de las cuatro estatuas sedentes dedicadas a Ramsés II y a los dioses Amón-Ra y Horus que están en el interior, y dejando en penumbra al dios Ptah, dios relacionado con el inframundo. Al desplazar los templos a la ubicación actual, el fenómeno solar se suele producir el 22 de octubre y el 22 de febrero.

[caption id="attachment_5955" align="aligncenter" width="640"]Templo de Nefertari en Abu Simbel Templo de Nefertari en Abu Simbel[/caption]

El otro templo, más pequeño de tamaño, está dedicado a la diosa Hathor y a la esposa de Ramsés II Nefertari. La fachada, también exculpida en la roca, está decorada con seis estatuas, cuatro de Ramsés II y dos de Nefertari.

Ambos templos son auténticas obras de ingeniería al estar tallados sobre la roca y son únicos precisamente por esto porque los demás templos en Egipto se construyeron poniendo roca a roca. Y si el exterior impresiona, el interior tampoco deja a nadie indiferente, pero no podemos enseñar fotos de dentro porque están prohibidas ya que los flashes podrían dañar las pinturas.

[button link="http://www.globellers.com/viajar/abu-simbel/" color="silver"]Viajar a Egipto[/button]

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Sobre Globellers

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